El dúo DeLorean, integrado por Natalia Pellegrinet en voz y Nicolás “Mu” Sánchez en guitarra tocan a las 21.30 hs en el Café de la Música (Santa Fe 2018) con entrada gratuita. Los músicos, que viven en Buenos Aires, han pasado y siguen estando musicalmente presentes en proyectos de la ciudad. Con este formato abordan un repertorio de canciones versionadas y standards de jazz.
El guitarrista rosarino fue parte de diversas formaciones de jazz, rock, y música experimental, además de haber grabado con bandas como Fargus y Gonzalo Aloras. En la última etapa formó el trío de jazz "Trío y Medio" con Álvaro Manzanero en batería y Charly Samame en contrabajo, y trabaja como sesionista de solistas y grupos ( Ismael Torres, Julio Franchi, Degrade, Diego Aloras, Sandra Mihanovich)
Por su parte la cantante de la ciudad de Rafaela que “canta desde muy chica”, estuvo viviendo en España durante tres años hasta 2009. Fue corista de algunas bandas como invitada (Color Chino, Gonzalo Aloras) y ahora es parte de Trió y Medio cuarteto (jazz) y participó como invitada en discos de otros grupos (Ora Sauce).
Les dejamos la visita del duo a la radio. Conversamos y los escuchamos tocar algunos temas.
Los mentores de “La Cacharpaya” eligieron uno de los significados del término para dar cuenta del espíritu de la peña. Cuentan en su blog que Cacharpaya “es la fiesta dada para despedir a alguien (en particular al Carnaval), como así también a la "continuación de la fiesta entre amigos mediando instrumentos y cánticos que alarguen la alegría de encontrarse reunidos. Es por eso que deseamos que sea un espacio cultural que posibilite la salvaguarda de nuestras raíces y las expresiones folklóricas en todas sus variantes”.
Esta noche a partir de las 21.30 en Mano a Mano Artes (Ov Lagos 790) se realizará una nueva edición con clases de baile, cuadros de baile, teatro, y música en vivo. Tocarán Grupo Sendero (Pergamino), Juan Carlos "Colo" Vennera y Roberto Caravaca Pazos (Recitado) Déjà Vu (San Lorenzo) y Dúo Peñero (Perez).
Les dejamos la charla y los temas tocados en la radio.Abel Beckley;guitarra y voz, Leandro Cena,guitarra y voz y Ezequiel Escobedo, bombo.
Un miércoles más con la compañía de Rizzotto. Ayer nos trajo “Pappo's Blues Volumen 2” y nos metimos en las hermosas canciones compuestas íntegramente por el carpo. Con una formación distinta a la que había registrado el disco debút (Pappo, Lebon, Amaya) el grupo nos entrega una serie de temas con su sonido fiel y poderoso y algunas gemas de impronta sutil, con Pappo al piano.
Tras grabar "Volúmen 1", Pappo viajó a Inglaterra en donde conoció a John Bonham, de Led Zeppelin y a Lemmy Kilmister, de Motörhead y permaneció ocho meses tocando la armónica y la guitarra. Mientras tanto en Argentina crecía el aura alrededor de Pappo`s Blues y la noticia le llegó a través de un telegrama: "PAPPO'S BLUES Nº 1 EN ARGENTINA, TEATRO METRO, TRES FECHAS”.
Según el censo nacional del año 2001, el pueblo “Pluma de Pato” en el Departamento Rivadavia de la provincia de Salta, tenía 220 habitantes. Sin embargo, mientras conversábamos con la coplera salteña Mariana Carrizo sobre el lugar, nos dijo que debe andar “por los 800 hoy en día”. La cuestión es que hacía allí fuimos porque el pasado 25 de julio se realizó una nueva edición del “Festival del bombo y violín”.
La celebración con marcado contenido musical, concurso de baile destrezas criollas y doma de terneto, se realiza en honor al patrono del pueblo San Santiago Apóstol, cuyos restos descansan en la Catedral de Santiago de Compostela – España.
El festival tiene su explicación en que cuando se cantan bagualas se lo hace con los instrumentos homenajeados. “Esta región, del chaco salteño, se caracteriza por la presencia del violín. Es el sonido del monte. Particularmente en Pluma de Pato hay un violinisto muy talentoso, don Fermín Torres, y además de él toda la música es con violín. En esa zona se canta sin caja, cuando se acompaña la baguala se lo hace con violín y bombo, que es característico del lugar”, contó Mariana Carrizo, visitante en algunas ocasiones del lugar.
En esta localidad pequeña sobre la Ruta Nacional 81, conviven criollos junto a inmigrantes y un 30% de aborígenes de la etnia Wichi. Allí se sufren los embates del desmonte para y plantar cereales. En medio de gallinas, chanchos y con presencia de muchos cardenales vive la comunidad que basa su economía en la cría de ganado caprino, vacuno y porcino, y se cultivan además algunas verduras y frutas para consumo propio.
Tratando de ofrecernos una pintura de Pluma de Pato, Carrizo contó: “Las casitas tienen el color del adobe, hay árboles como el algarrobo, el quimil, patos silvestres, vaquitas…`las vaquitas son ajenas diría Yupanqui`. “Y el festival es chiquito, más bien una fiesta patronal, donde se juntan a sacarse las ganas, y evocar su patrono con esa expresión y esos instrumentos, distintos interpretes de la zona. Es una propuesta interesante”, explicó la coplera de los Valles Calchaquíes.
Les dejamos la charla completa con Mariana Carrizo. Entre otras cosas nos cuenta: que está trabajando en disco nuevo, que se va para Jujuy a actuar y luego a Colombia, que a su vuelta girará por Argentina y que está a punto de sacar un libro de coplas propias y recopiladas. Al despedirla le pedimos que nos regale una copla y nos cantó una coplita que se canta en Pluma de Pato: Quisiera ser como el pato / chiquito y nadador/ para dentrar en tu pecho / y nadar en tu corazón.
Román Giudice en guitarra, voz y programación, Julio Orieta en bajo y voz, Mariano Prosdócimo en bombo y voz, junto a Ignacio Romero en guitarra y charango, y Federico Nicolao en guitarra, voz y programación conforman en grupo "Lo Péz" de la ciudad de Bs As. De ellos escuchamos el disco "Como un reflejo" editado en 2005.
Un repertorio propios hecho en base a canciones de ritmos folkloricos. Gatos, chacareras, zambas, escondidos y vidalas dan forma al mundo del quinteto que nos presenta "composiciones que van desde lo tradicional; guitarras criollas y bombo, hasta un sonido contemporáneo con guitarra eléctrica, bajo y secuencias de batería", según explican en su my space. Con texturas diáfanas en las guitarras, cuidados arreglos vocales y utilización precisa de los elementos electrónicos, Lo Péz nos lleva por paisajes, vivencias, e imagenes interiores en un viaje disfrutable.
Hoy hablamos del principal escritor brasilero Jorge Amado. El discípulo recomendó la lectura de “Sudor”, el tercer libro del bahiense publicado en 1934. Fallecido en 2001, el autor logró un reconocimiento internacional que lo llevó a recibir varias distinciones en su país y el exterior. Entre sus otros libros figuran: Gabriela, clavo y canela (1958), sobre la vida social urbana y la transición política, Viejos marineros (1960), Los pastores de la noche (1964), Doña Flor y sus dos maridos (1966), que posteriormente se llevó al cine, y Teresa Batista cansada de guerra (1973).
“Imaginemos un gran conventillo de cuatro pisos, ciento dieciséis cuartos y seiscientas personas conviviendo”, disparó el discípulo de entrada para situarnos en la atmosfera del libro. Jorge Amado lleva a la ficción la vida miserable y promiscua de la gente amontonada en Pelourinho, barrio de la ciudad de Salvador, donde se encuentra el centro histórico, característico por su arquitectura colonial barroca portuguesa, durante la década del veinte “En medio de un ambiente fétido, plagado de ratas, cucarachas y perros. Viejos, prostitutas y homosexuales pasan por las páginas de este libro, en donde se destaca la figura de Linda, que tendrá un romance con un líder obrero, el mecánico Álvaro, iniciándose, así, en los proyectos de transformación social... De sorprendente vigencia, esta obra del máximo novelista brasileño señala las miserias de la exclusión social y descubre algunos caminos para revertirla”, señala la contratapa del libro.
Algunos datos Con 14 años, en Bahía, Amado comienza a trabajar en periódicos y a participar de la vida literaria. Fue uno de los fundadores de la "Academia de los Rebeldes", grupo de jóvenes que, juntamente con los de "Arco y Flecha" y "Samba", desempeña un papel importante en la renovación de las letras bahianas. En 1935 fue encarcelado por sus actividades izquierdistas. Cuando fue puesto en libertad se marchó como exiliado temporalmente de Brasil, pero siguió desarrollando una política activa y representó al Partido Comunista de Brasil como diputado federal en la Asamblea Constituyente en 1946.
Tierras del sinfín (1944), considerada su obra maestra, describe la vida dura de los trabajadores de las plantaciones de cacao. En 1945, es electo diputado federal por el estado de San Pablo, teniendo participación de la Asamblea Constituyente de 1946 (por el Partido Comunista Brasileño) y de la primera Cámara Federal para el Estado Nuevo, siendo responsable de varias leyes que beneficiaron a la cultura. Vive exiliado en la Argentina y Uruguay (1941-42), en París (1948-50) y en Praga (1951-52). Su obra literaria sufrió adaptaciones al cine, al teatro y a la televisión, y también fue tema de varios trabajos de escuelas de samba en el Carnaval brasileño. Sus libros fueron traducidos a 49 idiomas y publicados en 55 países.
La mañana del 6 de agosto de 1976 los kioscos de Buenos Aires y algunas ciudades del interior recibieron el primer número de la revista Expreso Imaginario. Ese mismo día, pero por la noche, el grupo Invisible, que en 1973 había fundado Luis Alberto Spinetta, presentaba su tercer disco “El jardín de los presentes” en el Estadio Luna Park.
La coincidencia, o el dato, es insoslayable si se tiene en cuenta que en la particular tapa de cada uno de los 15.000 ejemplares distribuidos aparecía mencionada la nota sobre el propio Spinetta, junto a una de Piazzolla, Walt Whitman y otras, como la “Guía práctica para habitar el Planeta Tierra”. Más allá de que bajo este título se hallara una columna sobre ecología escrita por Pipo Lernoud, muchas personas, en Argentina, vivían horas inhabitables de represión y muerte clandestina que atentaban contra todo forma de organización política, social o cultural. Uno de esos campos en donde había que saber suministrar el aire para poder respirar era la cultura rock, y de esa manera vivió “Expreso Imaginario”.
Tanto desde las páginas del Expreso, como en el concierto de Invisible sobre “El Jardin…” y los días musicales de Piazzolla, había un cierto espíritu cultural de convivencia de época. Si bien la revista fue mutando con el paso de los números debido, entre otras cosas, a los cambios en la dirección (Jorge Pistocchi, Pipo Lernoud, Roberto Petinatto, Osvaldo Ripol) hasta su último número en diciembre de 1982 se convertiría en un estandarte contracultural, y luego de ese periodo, en una escuela sobre cómo hacer periodismo alternativo, o mejor dicho, periodismo al fin. Las notas presentadas abarcaban temáticas que no tenían lugar en las publicaciones masivas de la época y lograron forjar una mirada propia sobre temas que recién con el paso del tiempo ganarían presencia en la agenda pública; Ecología, Pueblos Originarios, Cultura Zen. A todo esto se sumaban las entrevistas y notas a músicos que no solo tocaban rock. Se podía encontrar menciones a figuras del jazz, o, como en el caso de Piazzolla, el tango. A eso había que sumarle el diseño inteligente e imaginativo de cada una de las portadas con sus titulares, dibujos y producciones fotográficas.
Si pensamos en el disco de Invisible, el álbum colmado de canciones hermosísimas, (El Anillo del Capitán Beto, Los libros de la buena memoria, Las golondrinas de Plaza de Mayo, y Que ves el cielo) destilaba un claro color de impronta tango-rock. En marzo de 1976 el joven guitarrista de 18 años Tomás Gubitsch se había sumado al grupo para convertirlo en un cuarteto. El músico venia de tocar y grabar con el bandoneonista Rodolfo Mederos y su “Generación Cero”, grupo clave en la elaboración de ese sonido ciudadano en donde confluían tango, rock y jazz. En la noche de la presentación en vivo del Luna Park la primera parte estuvo dedicada a temas anteriores como trío y luego de un pequeño intervalo, Gubitsch subió con su guitarra eléctrica e Invisible tocó los temas del Jardín de los presentes.
Por su parte Astor Piazzolla convocaría al guitarrista para una gira europea a comienzos del año 77. La experiencia quedó registrada en uno de los discos del Octeto Electrónico más proyectados hacia el rock que fue “Olympia '77” grabado en ese teatro parisino. Astor Piazzolla, bandoneón, arreglos y dirección, Tommy Gubitsch en la guitarra eléctrica, Ricardo Sanz en contrabajo, Gustavo Beytelmann en el piano, Osvaldo Caló en órgano eléctrico, su hijo Daniel Piazzolla al comando de los sintetizadores y la percusión, Luis Ceravolo en batería y Luis Ferreyra en flauta y saxo alto.
De cómo seguir en el viaje
Para revivir la experiencia entrevistamos al poeta, escritor e inquieto periodista Miguel Grinberg que si bien no escribía en El Expreso porque sacaba “Mutantia”, su propia revista, se reconoce como “de la misma tribu”. En la charla nos cuenta pormenores de las reuniones de esos días, en la casa del fundador Jorge Pistochi, analiza la impronta subte de la época y reflexiona sobre temas que siempre lo preocuparon; la ecología y su relación con la política.
Cerca de las diez de la noche del sábado aparecieron de cara al público sobre la entrada al escenario dos conductores “de radio”. El licenciado Marrapodi y su compañero Orestes abrieron el programa que vendría a hacernos escuchar “A Cada Santo una Vela”.
Anunciando que estábamos oyendo la 101.9 Radio Wuoowing (según la fonética oída a Marrapodi) empezaron a desandar un guión que celebró el público presente desde sus butacas. Colmado de gags, celebres frases sobre el arte, y alusiones al percusionista, su música y el disco que nos convocaba, los conductores de espíritu clownesco lograron aportarle comicidad y sorpresa al concierto.
La interpretación de los temas estuvo divididas en bloques finalizado los cuales se sumaban nuevamente Orestes y Marrapodi para hacer de las suyas, interactuar con el público y hasta con el propio Carlo que simuló responder una conversación telefónica con “el programa” parado en su set de percusión ubicado al medio del escenario.
Acompañado de algunos de los músicos que grabaron en el disco, Seminara mostró sus composiciones y se dejó ver al final del show contento y emocionado por lo vivido. El grupo estuvo integrado por él en tumbadoras, timbales, otros instrumentos percusivos, samplers y scratch, más teclados, saxo, una línea de tambores, cantantes y coristas, bajo, y guitarra.
En la radio verdadera
El viernes nos visitó Carlo al programa con quien fuimos escuchando “A cada Santo una Vela” tema por tema. En la entrevista charlamos sobre el álbum, sus rítmicas, colores, tímbricas y texturas. Sobre el imaginario que sustenta el trabajo, construido en base a folklores argentinos y del mundo, junto a músicas como el jazz, funk y rock y las citas desde los samples y loops a frases de ex presidentes argentinos (Menem, Duhalde, Alfonsín y De La Rúa). Para compensar también aparece la voz de Atahualpa Yupanqui que, si se quiere, puede neutralizar las malas intenciones de los que le hablaron en vano al país y ahí están condenados, presos de sus palabras.
Formas de tocar música africana, referentes y reflexiones sobre el canto y la percusión, los invitados y la mirada personal de Carlo: “La idea era que a través de la percusión, de los ritmos, o de un sonido, ir uniendo estilos diferentes y que el disco te valla paseando por distintos lugares. Un poco el nombre (A cada Santo una Vela) se refiere a eso. Y la cosa es que el disco pueda ir de lo brusco a lo sutil cuando sea necesario. A mí me gusta que haya un hilo conductor que te vaya llevando”
La cantante Celeste García Esponda, junto a Leandro Piombo en guitarra, Paula Croci en bajo, Fernando Matiotto en teclados y Pilar Morchio en batería y percusión harán un viaje por Latinoamérica a través de canciones populares. El concierto es a las 22 hs en Mano a Mano Artes (Ov Lagos 790).
“El repertorio es desprejuiciado y en base a canciones que nos conmueven”, contó el guitarrista al referirse a la paleta sonora que incluye a autores de Argentina, Chile, Uruguay, Brasil o Centroamérica. Compositores como Ruben Blades, Drexler o Djvan fueron elegidos para ser interpretados. Ya sean boleros, cumbias, o bossa nova, los temas deben tener “una linda letra, simple, que diga algo, y que tenga una buena melodía, es decir que sea una pieza acabada en sí misma”, explicó Celeste Esponda, ex María Consuelo y los Adoradores.
Les dejamos la visita de Celeste y Leandro que además de conversar tocaron en vivo.
"El jarrón da forma al vacío y la música al silencio". La frase atribuida al pintor y escultor francés Georges Braque, podria acercarnos al espíritu del último disco de Coiffeur. En medio de la escucha de “El Tonel de las Danaides” hablamos con Guillermo Alonso (Coiffeur) sobre la placa aparecida en 2009. Respecto al armado del álbum junto a los productores Juan Stewart y Mariano Esain, el cantautor comento: “Este último disco estuvo buenísimo, yo venia tocando con “No Es” (su banda), y ahí tocaban Juan (Stewart) y Manza (Mariano Esain), entonces veníamos teniendo una relación. El proceso fue super agradable y constructivo porque charlamos mucho. Ellos tenían claro cual era el imaginario que yo quería para el disco, las texturas, las sonoridades”.
“El Discípulo” trajo esta semana a la novelista, poetisa y ensayista rumano-alemana, Herta Muller galardonada con el Premio Nobel de Literatura de 2009. Nos detuvimos en dos de sus libros que luego regalamos a los oyentes. En tierras bajas (Primer libro 1982) y El hombre es un gran faisán en el mundo (1986).
Muller, que comenzó a escribir mientras trabajaba en una fábrica de maquinaria de su país traduciendo manuales técnicos del alemán al rumano, fue despedida en 1979 por no cooperar como delatora con la Securitatea Statului, la policía secreta del régimen comunista rumano.
Desde ese momento subsistió como empleada en una guardería e impartiendo lecciones de alemán, mientras continuaba siendo acosada e interrogada más de cincuenta veces por la Securitate. Perteneciente a una minoría étnica alemana, su padre había sido parte de las SS nazis durante la Segunda Guerra Mundial. En tanto la madre, finalizada la guerra, pasó cinco años en un campo de trabajos forzados soviético por no haberse opuesto a la invasión.
La escritora que actualmente vive en Berlín y escribe en alemán ha dicho sobre sus primeros libros: "Cuando aparecieron el primero y el segundo libro, aquí en Alemania, yo todavía vivía en Rumania. Y por el primer libro recibí dos o tres premios. Eso me protegió de las represalias del servicio secreto. Se dieron cuenta de que yo ya no era anónima y que no podían hacer conmigo muchas cosas que antes sí se hubiesen permitido."
En el prólogo a su primer disco como guitarrista “De Aquella Luz”,Pablo Fuks narra “un persistente itinerario cotidiano de guardapolvo blanco y paso inquieto que enlazaba su escuela primaria con la casa de sus queridos abuelos Enrique y Aída. En este breve trayecto por las calles rosarinas me topaba con la esquina y el encanto de las violas expuestas en las vidrieras de la hoy desaparecida Guitarrería Argentina".
Desde esos días, en que el músico descubría su fascinación por el instrumento, a estos, cargados de conciertos por el mundo, “la trama de los anhelos artísticos que fui encordando a lo largo de mi carrera- cuenta- se impregnaron del amor de mis seres más queridos y del albor creativo de los compositores nacionales que nutrieron mis vivencias musicales y que hoy he logrado materializar”.
El álbum editado en 2008 está dedicado exclusivamente a obras de autores argentinos y lleva el nombre de una obra del docente y guitarrista paranaense Walter Heinze. Además hay composiciones de Juan Falú, Carlos Aguirre y Máximo Pujol.
Pablo Fuks pasó por nuestro programa en el día del amigo para escuchar el disco y conversar: de la guitarra y la sonoridad que logró, sobre su actividad como docente en varias instituciones de Rosario, de sus peripecias en distintas ciudades a las que fue a tocar, y de varios temas que fueron apareciendo.
A Fernando Cabrera es muy bueno escucharlo, tanto en los discos, cuando canta sus canciones arriba de un escenario, o como en este caso conversando telefónicamente desde su casa.
Mientras en la radio hacíamos un repaso por sus canciones él “preparaba los bultos meticulosamente” para emprender el viaje a la ciudad en “la que se siente como en Montevideo”. En la entrevista habla de su próximo disco, que será de versiones, del tiempo - tan presente en sus temas-, de la zona cultural y musical que es el Río de la Plata. También nos cuenta cómo trata de cantar “como quien estuviera hablando”, y reflexiona emocionalmente y con sorpresa sobre su lugar ganado como referente.
“Me lleva horas y pienso, y cambio de lugar y veo qué llevo y qué no llevo” contó Cabrera de entrada al hablar de los preparativos del viaje. Esta visita a Rosario le demandará dos días “desde que sale de su casa”, pero será relámpago, ya que el lunes a las 2 de la tarde tiene al solista de guitarra en la puerta del estudio para grabar.
¿Están grabando el disco que va suceder a Bardo (2006)?
Estoy en el medio, más que en el medio, bastante más avanzado, estoy en proceso de mezclas, pero falta el solo que va a poner un blusero de acá muy importante que es Pablo Traverso, después sigo mezclando y espero que para septiembre el disco esté en las disquerías.
Leí por ahí… ¿Va a ser de versiones el disco?
Sí, exactamente. Voy a hacer por primera vez en mi vida, yo he editado siempre mis propias composiciones… esta vez voy a hacer una recorrida homenaje y versionando por supuesto, haciéndolas a mi estilo, de una cantidad de importantísimos compositores de la canción Uruguaya. Exactamente previos a mi generación. Los fundadores se podría decir, de una manera que hoy vemos tan extendida y vigorosa del cancionero uruguayo. Todo empieza a fines de la década del 50`, principios de los 60` con una serie de autores que yo reuno. Tengo la intención, ojala se cumpla, de que esas canciones vuelvan a estar sonando, que otras orejas las escuchen, porque son canciones de gran calidad. Un poco los que inventaron la carretera por la cual ahora todos los cantautores vamos.
(Después de esta respuesta a Cabrera le tocaron el timbre para entregarle “unos pasajes”. Decidimos escuchar un tema y conversar más tranquilos segundos después)
Estábamos hablando de tu nuevo disco. Citando autores a quién nos remitimos…Zitarrosa, Sampayo.
Si, ellos dos, y luego: Víctor Lima y Rubén Lena, (los dos principales autores del repertorio de Los Olimareños), Anselmo Grau, Osisiris Rodríguez Castillo, Marcos Velásquez, El Sabalero, Daniel Viglieti, Rubén Rada, Eduardo Mateo, Dino, Eduardo Darnauchans, Pablo Estramín. Hay alguna licencia en la lista. Los dos últimos no son estrictamente de esa generación. Son más jóvenes, fallecidos ambos hace poco, son grandes solistas y grandes autores.
Qué interesante lista… ¿Desde qué costado vas a versionar esos temas?
Con mi banda. En formato eléctrico. Muy difícil de explicar en palabras el resultado. Estamos todos muy contentos, porque es muy expresivo, hemos logrado trasladar sonoridades y pulsos y cosas provenientes del rock o del jazz. Mezclar todo con un fraseo, con una interpretación muy rioplatense muy criolla, y el resultado, me parece a mí, es algo bastante extraño al mismo tiempo que logrado. Se me disculpará que lo diga de este modo, no es común en mí quedar conforme con algo que hago, esta vez sí sucedió entonces lo digo no.
Qué bueno…vos sos una persona que trabajás la cuestión de amasar el tiempo en las canciones, reflexionando y con el pasado te llevas bien…
Muy bien. Encuentro que al pasado lo tratamos mal, lo pones en un lugar de desprestigio, y para mi no hay una línea divisoria entre pasado presente y futuro. No quiero entrar en terreno de la teología y decir que vivo en una suerte de eternidad pero al parecido a eso. Forma parte nuestra lo que escuchamos de niño, lo que nos contó un tío abuelo, la memoria oral, la música que escuchaban. En mi mundo musical a la hora de elegir sonidos, de entreverar mi propia licuadora está presente desde Bach hasta cosas hechas ayer.