31 mar. 2011

Cuentos Escogidos - Andrés Rivera

Con el auspicioso apoyo de Librería Mandrake seguimos en esta novena temporada del programa conversando de algún libro que luego sorteamos entre los oyentes. Para su reaparición al aire "El Discípulo" trajo los “Cuentos Escogidos” de Andrés Rivera. La edición del año 2000 de Alfaguara, revisada y corregida por el autor, incluye; Una lectura de la historia (1982), Mitteleuropa (1993), y La lenta velocidad del coraje (1998) entre otros.

Sobre su producción cuentística se recomienda que "no debe ser leída como un mero apéndice de su novelística sino como un conjunto de textos formidables en sí mismos y fundamentales para comprender el verdadero alcance de una de las obras narrativas más importantes de la literatura argentina actual. "El lenguaje de Rivera nunca es el de la política, sino el de una sexualidad cargada con todas sus compulsiones, sus resistencias, sus coartadas. En lugar de la clásica oposición entre vida privada y lucha política se trata de un vaivén interno a la escritura misma, por el que Rivera hace hablar a la política el lenguaje del deseo", se lee a Piglia en la contratapa.

30 mar. 2011

Una pinturita!! - Beatriz Vignoli

La semana pasada se sumó al programa Beatriz Vignoli. La novelista, poetisa, periodista, traductora y crítica de arte, nos visitará los martes cada quince días para analizar, recomendar, comentar y presentar distintas manifestaciones artísticas de la ciudad de Rosario. En su primera columna de “Vueltas y vueltas y vueltas en el aire” nos mencionó que está “expandiendo el trabajo que hace años realiza en Rosario/12 a una rama más del arte; que es la curaduria de muestras”. Es por eso que nos detuvimos en dos que se pueden visitar en la ciudad y de las cuales ella es la curadora. “Curar viene del latín curare. Ósea, es cuidar una muestra. La figura del curador está de moda”, contó Beatriz de entrada.

21 mar. 2011

Vida y Obra - Azucena Maizani

Dice el poeta, ensayista e historiador Horacio Salas, en su libro “El tango”, que “la participación femenina en los orígenes del género estuvo relegada a la función de acompañante para la danza en los prostíbulos… Y recién a fines del siglo XIX empiezan a aparecer mujeres que se atrevieron a incluir tanguitos en su repertorio”. En esta etapa de “cantantes de variedad, de voz aflautada, con varios tics, gestos y movimientos de las tiples madrileñas” se encontraban las precursoras Linda Thelma, Pepita Avellaneda, y Flora Rodríguez de Gobbi, entre las cuales no faltaba la pieza “La Morocha”, que en 1905 habían compuesto Saborido y Villoldo, para dedicarla a Lola Candales, una bella morocha, cantante y bailarina, incluida en el grupo de las precursoras de época.

Fue también, en los inicios del tango canción, el excelente recibimiento por parte del publico, a la inclusión de tangos en los nuevos sainetes, lo que llevó a los empresarios a insistir en la formula, e hizo que varias actrices empezaran a cumplir con su nuevo papel de cantantes. De igual modo –según refiere Salas – no fue hasta la aparición de “dos nombres mayores”, el de Rosita Quiroga y Azucena Maizani, que no surgió la figura de la cancionista. Claro que a la par de ellas habría que mencionar a Ada Falcón, Tita Merello, Libertad Lamarque y Mercedes Simone; como esas mujeres que se hicieron un camino a partir de los veinte, en un ambiente exclusivamente masculino.

Azabache o La Ñata Gaucha

Nacida el 17 de noviembre 1902, su arribo formal al mundo del tango se puede situar a los 18 años cuando, según cuenta Francisco Canaro en sus "Memorias", esta “muchachita morocha de esplendida juventud” se le acercó una noche en la "boite" Pigalle ofreciéndose para cantar. El violinista, director y compositor, uno de los nombres fuertes de la guardia vieja “le ofreció que realizara un pequeño ensayo en el intervalo, y sin saber siquiera su nombre la presentó como "Azabache", luego de lo cual se despachó con dos temas camperos de Gardel.

18 mar. 2011

Castañas de Cajú

Llegados a La Plata desde distintas ciudades de la provincia de Buenos Aires, para cursar Música en la Facultad de Bellas Artes, se formaron a principios de 2008 en la institución que, según demuestra la proliferación de propuestas musicales que allí nacen, funciona como una usina de creación a la cual Juan Pedro Dolce (guitarra criolla, composición y voz) define como “un lugar de encuetro”.

Al músico de Saladillo se le suman en la formación, su coterraeno Andrés Castellani en percusión y accesorios, Facundo Codino en bajo eléctrico de 6 cuerdas y voz; de Salto, Ramiro Florentín en bandoneón, clarinete y voz; oriundo de Mármol y Joaquín Zaidman, baterísta nativo del lugar.

El grupo que editará su disco debut en los próximos meses “aborda canciones con aires de distintos ritmos de la música popular, que van desde la vidala hasta el jazz, pasando por el rock y el candombe, entre otros géneros”, según narran en su mysapce. “En principio no hay tendencia a trabajar sobre un ritmo puntual. Hay influencias de muchos lados. Nuestra predisposición a la hora de arreglar es no estar sujetos a ciertos ritmos específicos sino ver lo que pide la canción”, decía Dolce en comunicación telefonica con nuestro programa.

16 mar. 2011

Todo el tiempo... quiero estar enamorado

La cosa es más o menos así. Un grupo de músicos entre los que estaban SoydePlush (Alter ego de Jorge Huarte), Martín Vecchio, Dany Hokama, Sietecielos y Rocio, compartían sus canciones tocándolas en La Caldera; reducto porteño donde se presentaban en formato acústico. Luego, en base a una idea de Sietecielos decidieron trascender el recital y presentarse en sociedad a través de un compilado.

De ese modo nació "Cancionero Azul", colectivo de músicos que editó en formato virtual "17 Cuentos de Amor Analógico”, con el tópico del amor como estandarte. Allí, distintos cantautores varones y mujeres “buscan reivindicar ese antiguo Arte: el de amar” por medio de “obras manuales, chiquitas, gigantes, en tiempos donde la hipercomunicación se interpone en nuestras intenciones de tener un contacto real con el otro”.

9 mar. 2011

Aymama canta María Elena Walsh

Con su nuevo disco, el trío conformado por Mora Martínez (primera voz, percusión), Paula Suárez (piano, voz), y Florencia Giammarche (guitarra, voz) entrega una obra temática bajo la producción de Popi Spatocco y con varios invitados, sobre repertorio de la poetiza, escritora, cantante y compositora fallecida en enero último.

Antes del show que dieron el pasado sabado en la ciudad Giammarche nos decía: “Que ella haya podido escuchar el material es una de las grandes alegrías que nosotros tenemos. En un primer momento cuando salió la idea, nos planteamos si estaba bien que nuestro segundo disco sea temático, pero hoy en día estamos agradecidas de que haya sido así”.

Cuando en noviembre del año pasado Aymama presentó el álbum en la Casa del Bicentenario, la autora de grandes clásicos infantiles que “ya no salía de su casa por estar muy enfermita” les envió a cada una de las integrantes un libro autografiado en devolución por el reconocimiento recibido. “No pudo estar pero para nosotras era como si hubiese estado”, explicaba la guitarrista del trío.