13 abr. 2011

Eduardo Falú

Lo van a homenajear así. Con canto y baile y aplausos, pero también invocando su figura, tratando de fijar esa posición que adquiere cuando toca, disfrutando y entregándose a quien lo escuche. El próximo sábado, cuando se inaugure el anfiteatro que llevará su nombre y que tendrá una escultura de su cuerpo completo, realizada en cemento patinado al bronce, con una dimensión de 2,15 metros de alto por 1,20 de diámetro, Eduardo Falú recibirá el reconociendo desde un estudio en Buenos Aires por teleconferencia.

A pesar de la distancia, debido a una reciente neumonía y por recomendación de su medico “para que no se someta a los cambios bruscos te clima”, el músico estará rodeado de amigos y seres queridos. Se anuncia la presencia de “significativos hombres de la cultura”; como el pintor Carlos Alonso, el escultor Antonio Pujia, el “gordo” Saravia, y Cesar Isella entre otros. La obra que está siendo realizada por diferentes estudiantes de arte y se encuentra supervisada por el director de Cultura, el escultor Mario Vidal Lozano, es parte de este reconocimiento que le propiciará la ciudad norteña a “uno de los mayores exponentes de la música folklórica latinoamericana, creador de composiciones musicales que llevaron la cultura de Salta a los públicos de todo el mundo”. La fiesta coincide con el festejo por los 429 años de la fundación de Salta, el 16 de abril 1582.

Vida y Obra

Entrevistado por nuestro programa en la sección “Vida y Obra”, donde escuchábamos y comentábamos a Eduado Falú, el poeta y actual Director de Cultura de Salta, Hugo Roberto Ovalle nos decía: “Es un hombre que cambia, junto con Jaime (Dávalos), la cancionística latinoamericana. Dicho inclusive por Chabuca Granda. Ellos dan vuelta la famosa tonada cuyana y chilena con su “Tonada del viejo amor”. Y respecto al estilo del creador de grandes melodías para poemas de Manuel J. Castilla, Osiris Rodríguez Castillos, León Benarós, César Perdiguero o Hamlet Lima Quintana, sintetizaba: “Los cambios que hace Falú en la guitarra, en la música popular Argentina son muy sutiles. Hay que fijarse mucho para darse cuenta. No es un hombre explosivo o aparentemente contundente en los cambios, es simple. Además el alternó la tradición académica con lo absolutamente popular. El ahí produce una simbiosis que casi no se nota. Además toca de una forma y va cantando con el ritmo de otra. Y su voz es otro instrumento”.

Nacido el 7 de julio de 1923 en El Galpón, pequeño poblado salteño, donde permaneció poco tiempo, su infancia transcurrio en el Departamento de Metán: "Mi padre era bastante soñador. Nunca se enriqueció con su comercio. Andaba siempre con la Biblia, leía los versos en árabe, amaba la poesía. Aún percibo el olor de los lazos, cueros y quesos con que mi padre llenaba el carruaje. Allí tuve mi primer caballo, "El Potro". Al negocio de almacén cayeron un día, para la venta, unas guitarras. Entre ellas y los serruchos que colgaban se estableció, en los días de algún breve temblor de tierra, una especie de vibradora y temblorosa sinfonía, muy curiosa, que, a lo mejor, me introdujo en el mundo de la música…", contó Falú alguna vez.

Desde aquellos días de iniciación musical alrededor de los 11 años, atraído por una guitarra de su hermano mayor Alfredo, Falú se volcó definitivamente al instrumento a los 14, cuando en 1937 la familia se mudo a Salta Capital y él empieza a relacionarse con Arturo Dávalos y Jaime Dávalos. Para A los 17 años debutó en Radio LV9 de Salta con un programa diario integrando el conjunto Los Troperos, y luego realizó una gira por el norte como solista. Ahí nomás fue convocado por Buenaventura Luna y formó parte de "La Tropilla de Huachi Pampa".


*** el mejor premio es el que me da la gente con su aplauso. Y no me lo quedo como un aplauso para disfrutarlo con egoísmo. Lo siendo como un aplauso para mi país, para mi provincia. El hombre es tierra que anda. Todo lo que uno tiene adentro y entrega en el arte es lo que su tierra le dió para nutrirse. Tocar me llena de alegría y felicidad, me ayuda a vivir***

Salir del pago

Inaugurada la década del 40` Falú forma un dúo con su compañero de secundaria Cesar Perdiguero con quien compone temas con ritmo andino; como el Carnavalito, el Huaino, el Bailecito ("Tabacalera", "Albahaca sin carnaval" e "India madre") Con este “cantor, poeta…gran showman, hombre ingenioso y completo que se dedicó al periodismo” al decir de Ovalle, deciden viajar a Buenos Aires y allí se instalan en el 45’ para presentarse en distintas emisoras, aunque al poco tiempo Perdiguero decide volver a Salta. Falú en tanto se hace local y se contacta con otros músicos: "Aquí trabajé en "Sagaró", donde pasaron los hermanos Abalos, Ariel Ramírez, Yupanqui. El folclor recién estaba calando en la gente. Era para un publico muy selecto solo se escuchaba tango, boleros, música extranjera”, contaba el propio guitarrista.

Afincado y adquiriendo cada vez mas notoriedad Falú “se vuelve una gran figura en los 50` luego de firmar "Zamba de la Candelaria" (1949) junto a Jaime Dávalos y ser grabado por Los Chalchaleros además de, en 1950, grabar su primer disco simple en el sello TK con la "Vidala del nombrador". Luego de una estadía en Salta regresa a Buenos Aires para estudiar armonía con Carlos Guastavino y perfeccionarse. A partir de entonces inició una serie de ciclos radiales y televisivos, grabó discos y realizó giras que le dieron prestigio internacional. Desde ese momento el músico viene tocando ante públicos de Estados Unidos, Unión Soviética, Japón, España, Francia e Inglaterra, y realizando en nuestro país actividades de otra índole pero ligadas a la música.

Nuestro entrevistado se remontaba a los dias en que conoció al “gran melodista” a instancias de su padre para describirlo con admiración: “Yo lo conozco desde muy chico porque era muy amigo de mi padre. Comienzo a publicar a partir de los 60` y pude entrar con otros de mi generación en esa especie de parnaso provincial donde estaban Castilla, Cuchi, Jaime, Nella Castro, Anzoátegui. Y a Falú lo respeto también por su inmensidad ontológica que tiene como ser humano. Es uno de los más sensibles, mas rescatados, mas silenciosos y a la vez mas valiente que visto, incluso en los aspectos de la política. Hacia el año 1977 publica una solicitada en contra de un arzobispo en Salta que decía que no teníamos desaparecidos. El tiene un sobrino que es el hermano de Juan (Falú)…Y eso no lo hacía nadie en ese tiempo”.

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1 comentario:

Gabriel Arturo dijo...

FELICITO A QUIENES ORGANIZAN ESTE HOMENAJE A DON EDUARDO FALU, PARA MI EL MAS GRANDE INTERPRETE, CREADOR Y COMPOSITOR DE AMERICA QUE JAMAS HAYA EXISTIDO EN NUESTRO CONTINENTE AL CUAL SIGO DESDE QUE ACTUAAB EN RADIO EL MUNDO POR LOS AÑO 1950 Y PICO .- MUCHASGRACIAS !!