27 nov. 2010

Valentín y los Volcanes

La Revista Vida Chapusa presenta su número tres. En busca de pequeños momentos que los hagan felices y los movilicen, los organizadores de la fiesta de esta noche en Planeta X (Montevideo 2348) a partir de las 23.30, cuentan que "han superado el espanto, la desidia y la caída del cabello", asumen con alegria el futuro, ("posiblemente ya no seremos astronautas pero poco nos importa") y dicen que la reunión nocturna es "tan solo un pretexto, una puesta en escena, para que nuestros amigos de Valentin y Los Volcanes nos regalen sus canciones".

Antes de su debut en Rosario, ciudad a la que el cantante y guitarrista platense Jo Goyeneche ubicó junto a la suya, Córdoba y cualquier otra capital universitaria como polos creativos, conversamos telefónicamente sobre el cuarteto que completan Leti Tau (redoblante y panderetas), Nico Kosinski (guitarras) y Felipe Gáspari (bajo y teclados) , mientras escuchábamos "Play al Viejo Wallkman Blanco (2010)".

“La discográfica es bastante ambigua porque el único disco de estudio es Play… pero antes hay uno de maquetas que fue como nuestra carta de presentación, y algunos de esos temas están en este que lo consideramos nuestro debut, además de otro que está colgado en la pagina y es en vivo”, nos contó quien en épocas de secundaria tocaba con Chango y Willy de El Mató a un policía motorizado. “Igual esa fue nuestra primera experiencia en estudio y significó un aprendizaje para lo que esperamos sea un gran segundo disco que vamos a empezar a grabar en febrero”.

Fue Jo el que volvió a formar una banda, después de un paso por el teatro, cuando se junto con Nico (guitarra) a quien ya conocía del ambiente de los recitales: “Yo tenia grabadas las maquetas e hicimos un trabajo juntos. Empezamos a amasar el repertorio, yo no había notado como se tocaban esos temas porque tenían afinaciones raras así que empezamos a tocarlo, después apareció Leti que venía del ambiente electro, ella es dj, no sabia tocar la batería y nosotros no sabíamos tocar la guitarras, entonces ensayamos parejo y aprendimos juntos a tocar”, rememoró Jo y explico: “Nos gusta esa instancia, ahora ya no, pero grabamos los primeros cien ensayos en cinta y después nos hacíamos devoluciones.

- Lo que se dice arte comprometido…

- Yo creo que no hay otra forma de manejar una buena obra, claro que eso es subjetivo teniendo en cuenta parámetros culturales establecidos e ideas propias, pero para nosotros lo principal es trabajar, en el mejor de los sentidos, donde no somos empleados de nosotros mismos y dedicamos nuestra vida a esto.

El álbum de 12 canciones que abrevan en el sonido de algunas bandas como Pixies, Pavement o Sonic Youth pero que no delimita epocalmente allí nomás sus influencias, sino que también se ubican como buenos vecinos de otras proyectos indies platenses o capitalinos actuales; por las afinaciones y los timbres de las guitarras, el pulso de la batería, la manera de cantar y porque a pesar del espíritu generacionalmente inquieto y joven de las letras algunas cosas ya empezaron a quedar atrás: “Ensayamos y componemos en el ensayo, hay una idea medio definida pero trabajamos modificándola, destruyéndola. Compartimos discos, libros pero también la geografía local, las formas de nuestras procedencia ideológicas, hay una bocha de cosas que nos unen”.

- Ya es moneda corrientes que exista un imaginario sobre el cruce disciplinario en la creación artística de La Plata ¿Lo sienten así?

- Yo creo que es ese uno de los elementos principales de la coyuntura de la ciudad. Ahora hay una mirada atenta de los medios porque hay algunas buenas bandas trabajando, pero creo que eso pasa en Rosario, Córdoba u otros ciudades universitarias. Acá tenemos a favor que las distancias son cortas y la podes recorrer caminando a la ciudad, se formo una comunicada que ya tiene una tradición de bohemia, y no me refiero solo a un bar barbudo caminando descalzo en un parque sino que también hay muchos bares, pubs, cafés, muchas intercambio de disciplinas, y un interesante back up cultural. Además sumale que hay un montón de pibes que van y vienen con ganas de trascender. Coyunturalmente no tocan momentos abiertos, tolerantes, interesantes, fluidos, la coyuntura define el nivel artístico de una comunidad. Acá siempre hubo bandas que estuvieron buenísimas pero hace 10 años no nos daban bola, a los recis iban 30 personas, ahora se está viendo el fruto del trabajo de nuestros primos, padres y abuelos musicales, ninguna escena se forma de un año para otro.



En esta viedeoanimación realizada sobre un boceto previo a la versión de Play al Viejo Walkman Blanco participa Daniel Johnston quien presta su voz.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Groso!