21 feb. 2011

Vida y Obra - Entrevista al Zurdo Roizner

Alguna vez contó: “Cuando le dijeron a Vinicius que yo iba a tocar con él, se opuso. “¡De ninguna manera tenemos a un baterista zurdo, me quieres volver loco!”. Entonces la mujer del productor, que era brasilera, dijo: “No, no es zurdo, es canhoto”. Porque canhoto en portugués quiere decir zurdo, pero zurdo es directamente sordo”.

A través de esta anécdota cargada de humor habla de uno de los momentos artísticos más importantes de su vida el “Zurdo” Roizner. Su participación en la batería junto a Vinicius se dio en un show en “La Fusa” a comienzos de los 70`, que sería editado y se convertiría en uno de los grandes discos del brasilero. Allí están también María Creuza y Toquinho.

Este gran baterista argentino que acuño la frase “mercader del solfeo”, para autodefinirse con ironía por la cantidad de grabaciones que hizo hasta con músicos que ni recuerda, 40 años despúés, continúa divirtiéndose mientras repasa anécdotas y cuando toca en vivo. En un momento de la charla el zurdo apelará a una lista de la Asociación Argentina de Interpretes que tiene en manos y nos leerá algunos nombres. Escuchamos: “Cesar Isella, Chico Novarro, Juan Ramón, Amelita Baltar, Leonardo Favio, Sergio Denis, Cacho Castaña, Dani Martin, Astor Piazzolla, Frank Sinatra”. Antes nuestra interrupción por lo variada y extensa de la lista reflexionaba: “Claro sí…no quisiera parecer un fanfa con esto, pero era parte del laburo…te llamaba un tipo para grabar con un artista y vos ni sabias quién era, porque te llamaba el director. Y así figuraba en las liquidaciones del sindicato, por el nombre del director, entonces cuando hubo que declarar en la Asociación fue un lío, nadie se acordaba con quien había
grabado”.

Actualmente -desde hace ocho años- forma parte de “The Nada”, la banda de Kevin Johansen y tiene un contrato con la Orquesta de tango de la ciudad de Buenos Aires. Este mediodía cuando nos atendió el teléfono en su casa lo encontramos armando una pipa. De este objeto que empezó a utilizar a los 33 años, sin siquiera haber fumado cigarrillos, tiene 200 ejemplares en su living. “Nunca fumé cigarrillos, no sé tragar el humo, la agarré de grande, antes no fumaba”, dice y explica: “Un día me llamó la atención porque tenía dos amigos músicos que fumaban en pipa…(piensa) y me gustó el look, para serte sincero”.

El hombre que de niño, a los 8 años, empezó con el violín, comentaba que a los 12 “se dio cuenta que la música no era para él y se dedicó a ser “paramúsico”: - “Los bateristas somos los mejores amigos de los músicos”- . Reconociéndose en ese lugar de ladero sólido al servicio de quien lo convoque pasa por alto la posibilidad de tener un disco de baterista. “En verdad no grabaría un disco solista, no me seduce esa idea. Yo creo que con el disco que hizo Domingo Cura de percusión, lo que se puede hacer acá ya está todo hecho. El fue un gran maestro y un gran amigo. Prácticamente estábamos todos los días juntos grabando, yo tocaba la batería y él la percusión. ¡Pero cualquier tipo de percusión!... A veces me daba trabajos, un día me mando a grabar con Mercedes Sosa de bombo leguero….muchas veces me mando a grabar con otras víctimas. (risas)

¿En esa época de “sesionismo”, inclusive antes de Vinicius, con quien trabajabas y grababas?

No podría darte un nombre…porque grababa todos los días con tres o cuatro artistas diferentes. Yo llegué a tener seis baterías que dejaba en los diferentes estudios porque no me daba el tiempo…era una cosa increíble, a veces las contamos hoy en día y pareciera que no fuera cierto.

¿Y te llamaban para discos enteros o para grabar temas?

En general te llamaban para hacer dos temas, que era el formato que estaba tarifado. Pero a veces eran cuatro o seis temas o podía ser un disco también.

Era como más fría la cosa…no se generaba relación ni estabas en el grupo..

Claro, yo por eso acuñe la frase que soy “un mercader del solfeo”… (Risas). Obviamente había onda con algunos y con otros no. ¡Imagínate que cuando grabe con Saluzzi era una cosa!..Todo esto se dio entres los 60` y los 80`.

¿La convocatoria al disco de Vinicius lo tomaste como empezar a jugar en primera, sentiste que crecías, como medias eso en aquel momento?

Yo ya venia trabajando mucho en grabaciones, y supongo que por eso me convocaron. Como los buenos estaban todos ocupados…dijeron “a alguien tenemos que poner acá”. En esa epóca el tema era hacer un trabajo fino bien terminado, con lija al agua al final para que no queden rebordes. En general todos los artistas, para mi, tenían la misma importancia para que quedara bien lo que se hacía. Siempre fue importante hacer un buen trabajo.

Una idea más de artesano que de artista…

Así es, era un laburo de artesano…en el mejor de los casos…¡en otros era palo y a la bolsa! (risas). Por ejemplo llegué a grabar con un director que se llamaba Quique Viola, que había sido guitarrista de la Jazz Casino y después se dedicó a la publicidad con gran éxito, pero en ese momento hicimos un cd y grabamos con una orquesta de 16 músicos…y grabamos 16 temas en 1 hora y 50 minutos, había que leer a primera vista, casi sin escuchar lo que se hacia.

Bueno también están los grandes nombres…Vinicius, Gato Barbieri, Piazzolla ¿Eso cómo se va dando?

Eso se va dando paulatinamente, ahí no hay recomendación que sirva porque dura hasta que tocaste 5 minutos. Y está todo bien o te dan una patada que aparecés en Montevideo…

Vos venias con un nombre… ¿pero te tomaban pruebas, cómo te seleccionaban?

No, había mucho laburo nocturno en boites, cabarets, locales…entonces nos íbamos conociendo en los laburos y nos pedíamos “podes hacer una entradita de 12 a 12 y 20 que llego más tarde”, a mi me ayudó mucho haber estudiado el violín porque leía música.

¿Y siempre te gustó toda la música?

Yo escucho toda la música, como dice Kevin, también “soy un des-generado”, me gusta la música clásica también…por ejemplo en el año 65` trabajé con la Filarmónica de Liverpool.

Estabas en medio del huracán…se estaba dando la beatlemania en esa época, ¿llegaste a tocar en formaciones del estilo?

No, de ese estilo no.

¿Te interesan los patrones rítmicos de una zona más que de otra? ¿hay alguna tierra que rítmicamente te guste mas?

Yo encuentro en todos los ritmos cosas que me seducen. Tengo una recopilación hecha a lo largo de los años y de los viajes de mil y pico de ritmos de setenta y seis regiones diferentes del mundo… y encuentro las similitudes.

¿Y como fue ese proceso de recopilación?

A donde estaba y me gustaba un ritmo lo anotaba, a veces en pedazos de servilletas y después lo pasaba a un cuaderno. Me gusta "percudir de todas las zonas".

Astor Piazzolla

¿Cómo nace esa relación?


Entro a tocar por obra y arte de Horacio Malvicino (guitarrista). Yo grababa mucho con él. Y afortunadamente lo seguimos haciendo cuando hay oportunidad. El tema es que Astor estaba en Italia y Malvicino iba mucho allá porque era director musical de la RCA. Y Astor le contó que quería formar este octeto electrónico, pero no estaba muy en contacto con músicos que se desenvolvían acá. Entonces Malvicino le dijo “tengo la gente que te hace falta, estos tipos van a andar bien”.

¿Lo venias escuchando, era el músico que es hoy en día?

Sí, para mi si. Eso se da en el 73` que vino a tocar con un grupo de cámara y fue un concierto con cinco bandoneones en el Coliseo.

¿Y las primeras grabaciones con él cuales son?

Las primeras grabaciones que hago con él son todas piratas, de conciertos. La única que hice en estudio fue para un documental en donde grabamos la Suite Troileana. Después se editó.

¿Como era esa relación con él y la vida interna del grupo?

Era realmente un placer. El era no solamente un genio sino un gran tipo, de muy buen humor. Le gustaba estar con su grupo y si lo invitaban a algún lugar especialmente, si no íbamos todos no iba. Si no se aburría

También está su faceta de tipo mas hosco como se piensa…

Por lo menos conmigo era realimente un bombón, era magnifico. Tengo que hacer la salvedad, siempre y cuando él estuviera conforme con tu laburo…nooo!! Sino podía llegar a ser bravo. El jamás se enojaba cuando vos te equivocabas, el te miraba para que supieras que él sabia que te habías equivocado y para saber si vos sabias que te habías equivocado. Pero jamás dijo nada, lo que sí se ponía loco si te equivocabas en el mismo lugar otra vez. Él ya creía ahí que era desatención y no lo perdonaba… su música era una religión para él.

¿Llegaste a disfrutar esos momentos como artísticos, con libertad… en que grado se disfrutaba?

Yo creo que el grado de compromiso y el grado de disfrute van juntos. Cuanto más compromiso con lo que hacés mas lo disfrutás. Esto no era lindo solamente… a mi me rompía la cabeza la época con Astor. Yo había tenido otras experiencias fuertes pero tuve el privilegio que me dio mucha libertad para tocar. Fui elaborando cosas que durante el camino de tres años fueron hermosas, florecían cosas que yo no podía llegar a pensar.

¿Como sería ese florecimiento?

El arco de conexión que se armaba era…(piensa), era eléctrico.

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