27 abr. 2012

Columna de Marcelo Coronel

La guitarra a dúo con otros instrumentos  

Dúo de guitarra y piano 
 Horacio Salgán, (piano) - Ubaldo De Lío (guitarra)
Duo de guitarra y quena
C. Moscardini (guitarra) - Diego Clemente (quena)
Duo de guitarra y armónica 
Quique Sinesi (guitarra) - Marcelo Moguilevsky (armónica)

:::: Vamos a comenzar con el dúo de guitarra y piano. Esta formación es, en principio, problemática por las siguientes razones: el piano tiene volumen y sonoridad mucho mayores que la guitarra, por lo cual lograr un balance apropiado implica que el pianista reprima su pulsación y que a su vez el guitarrista toque “apretando” demasiado, para sacar de su instrumento el mayor caudal de sonido posible. A esto se suma cierto parecido tímbrico (ambos son instrumentos de cuerda) que homogeniza y empasta la mezcla, y el hecho de que el registro de la guitarra esté contenido por el del piano. Estas circunstancias reclaman del compositor o arreglista oficio y creatividad.  

 Horacio Salgán (piano)  y Ubaldo De Lío (guitarra eléctrica), comenzaron a tocar juntos en  1957. Salgán cuenta que «Él venía a escucharme al local "Jamaica", y nos quedábamos tocando. A Ubaldo le gustaba mi orquesta y conocía mi estilo.».

Loca de amor (vals) - M: Pablo José Vázquez, L: Ricardo Podestá

:::: A diferencia de lo que ocurre con el piano, la diferencia tímbrica juega a favor en los dúos de guitarra e instrumentos de viento. El desafío sigue siendo el volumen: en general los vientos superan a la guitarra en este sentido, y por lo tanto se debe cuidar el equilibrio poniendo en juego la sensibilidad de los intérpretes. Existe también una limitación a la hora de componer o arreglar: salvo algunos casos como por ejemplo el acordeón, los vientos carecen de la posibilidad armónica, es decir de realizar acordes. Por lo tanto, quedan en general circunscriptos a la función de llevar la voz cantante, obligando a la guitarra a realizar texturas de acompañamiento. Pero la imaginación puede concebir texturas de arpegios en los vientos mientras la guitarra canta melodías, o pasajes contrapuntísticos. El hecho de que la guitarra sea un instrumento octavador (suena una octava más grave de lo que se escribe) dificulta el hecho de llevarla por encima de instrumentos tales como flautas o quenas.

La otra (chacarera) Carlos Moscardini (guitarra) y Diego Clemente (quena)


:::: En el último ejemplo musical vamos a escuchar otro vals. En este caso los intérpretes son Quique Sinesi en guitarra y Marcelo Moguilkevsky en armónica. Dejando de lado las obvias diferencias tímbricas con el vals que tocaron Salgán- De Lío,  éste se diferencia de aquél en el lenguaje armónico y el tratamiento de los matices de movimiento -como se suele denominar al manejo del tiempo rítmico-, flexible en este caso, y “parejo” y en el primero. Recomendamos la busqueda de la versión de El viejo vals en el disco Soltando Amarras.

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