3 may. 2012

¡Estrenamos nueva sección! - En qué andaban...


Haciendo un corte transversal en la historia de nuestra música y como si cada año fuera un álbum de fotos, tomamos de él tres postales sonoras… es decir tres canciones. La escucha de esos temas -en este caso de 1987- , uno detrás de otro, nos permite envolvernos con los sonidos y timbres de esa época; algo así como su ropaje. Además, poner en diálogo a los géneros musicales, volver nuestra atención sobre las letras que se escribían, las palabras que se usaban y cómo se escucharon en el país. Tres canciones del mismo año de tres músicos distintos. Artistas y escenas diversas que a veces se encuentran y otras se repelen. Disputas, ideologías, comunidades o rupturas. 


1987 fue el año en que en Argentina Alfonsín promovía la ley de Obediencia debida, Jorge Lanata junto a una serie de colaboradores fundaban Página 12 y “Hola Susana” comenzaba su primera temporada en ATC. En nuestro capítulo de hoy escuchamos a Don Cornelio y la zona, Fito Paez y Liliana Herrero en su versión 1987
En una vorágine de acontecimientos, la banda de Palo Pandolfo “Don Cornelio y la zona” editaba su primer disco homónimo, producido por Andrés Calamaro. Canciones como "Ella vendrá" y "Tazas de té chino" en una importante rotación radial lograron que la banda fuera seleccionada por el suplemento Sí de Clarín como la revelación de 1987. Oscuridad y lirismo en dosis ajustadas volverían a la banda como una referencia de culto. El tema volvió a ser grabado por Palo en su disco solista Antojo de 2004.
 

Ese mismo año, el productor de Don Cornelio (Calamaro) grabó los coros de varias canciones de lo que sería uno de los discos claves en la carrera de un amigo suyo: Fito Páez. Luego del asesinato de sus abuelas, Páez se sumergió en la composición de  su quinto disco "Ciudad de pobres corazones". Un álbum de canciones viscerales y emotivas que como la foto de portada, era un salto en relación a los mensajes de discos anteriores. La placa también tuvo su lugar privilegiado en la encuesta del ya que fue elegido como el Mejor del Año.“Ciudad de pobres corazones”, “Ámbar violeta” y “de mil novecientos veinte” son algunos de los temas más significativos del disco.
 

En el caso de Liliana Herrero, la personalísima intreprete que había comenzado su vida artística como cantante en los años '60, grababa su primer disco con Paez debutando como productor.
“Liliana Herrero” es el comienzo de una carrera  que ella misma definiría unos años después no como una fusión entre el folklore y el rock, sino como el choque entre las culturas. “Esas culturas se entienden o se confrontan entre sí, pero no se fusionan”. Su banda, con un papel importante en la arquitectura del sonido del disco, estaba conformada por Juancho Perone (percusión), Claudio Bolzani (guitarra), Iván Tarabelli (teclados) y Roy Elder (vientos). Algunas de las canciones registradas en este debut fueron  "Sólo canto esta copla" y "Debajo del sauce solo". Les dejamos la composición de Manuel Castilla y Chivo Valladares según la entrerriana que con el tiempo iría adoptando un modo de fraseo más cercano a la conversación que al canto de sus primeras grabaciones.

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